



[Corto en digital]
EXT. PLAZA DIA
En una plaza, en un espacio de tierra con algunos árboles alrededor, se encuentra una joven, que mas parecida a una niña, lleva puesto un vestido antiguo negro, maquillada pálidamente, con rosa en sus mejillas y un lazo del mismo color en su cabello.
Avanza sin prestar mucha atención a su alrededor, camina lentamente ya que tiene encadenados a sus pies a unos osos de peluche pequeños y fosforescentes, dos amarillos y dos rosa, aun así continua su camino y parece no darse cuenta de ellos, sabe que algo le pesa y hace que le cueste continuar pero no reconoce la causa, mira de vez en cuando hacia atrás preguntándose el motivo.
Mientras arrastra sus pies en la arena vemos a un hombre con aspecto extraño, “como caído del cielo”, se encuentra tirado en el suelo inconsciente, la niña avanza y sin siquiera mirarlo pasa por encima de él, pisándolo para continuar su camino; cuando hace esto, él despierta y abre rápidamente sus ojos, sorprendido.
La niña sigue caminando pero el hombre agarra uno de sus osos con fuerza, la detiene, por primera vez ella se percata de la presencia del hombre y comienzan a forcejear para poder liberarse, cuando desiste se queda de pie mirándole, esperando.
El hombre al ver que esta mas calmada, busca a su lado en la arena unas tijeras que se encuentran enterradas, las saca y se las entrega a la niña, esta, desconfiada las recibe, pero su cara refleja el desconcierto de la situación, así, sin entender, continua su camino.
Avanza un poco y se da cuenta que su caminar es cada vez mas difícil, sus cargas oponen mas resistencia, así, incapaz de continuar se detiene, se sienta en el suelo y con curiosidad mira sus piernas, sus pies y descubre por primera vez las cadenas, con las tijeras las trata de cortar inútilmente, desesperada por sacárselas sigue tirando con fuerza y apretando hasta que ve por fin a los osos, sorprendida y un poco dudando, lo deposita en el suelo y lo abre con las tijeras, mientras lo hace caen tres lágrimas de sus ojos.
Busca en las entrañas del oso hasta encontrar una llave azul, la saca y se libera de las cadenas, las tira al suelo, se pone lentamente de pie y se queda observándolas, lanza luego la llave.
Se da vuelta y se acerca al hombre que aun se encuentra en el suelo, le ofrece su mano para ayudarle a ponerse de pie, los osos se quedan solos tirados en el suelo y la joven y el hombre se van caminando juntos por una calle larga y en bajada.



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